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jueves, 13 de septiembre de 2012



Tocar por un cambio.



 Un grupo de artistas, entre ellos se encuentran nombres destacados como Manu Chao y Bono se han reunido a hacer lo que mas les gusta: música, pero esta vez, por una causa especial. 
 Promover un cambio, un cambio social y positivo utilizando a la música y a la educación artística como herramientas. Participan artistas de todas partes del mundo, mostrando sus habilidades ya sea aportando su voz o tocando un instrumento, algunos exóticos.



La fundación Playing for change posee varios trabajos en los cuales se plantean buscar la paz, aumentar el número de estudiantes y crear más empleos.

A continuación videos del movimiento, muchos son covers del gran Bob Marley, participan músicos argentinos:



Visitá su página y enterate de todas sus actividades y conciertos:

jueves, 28 de junio de 2012

"El Flaco Eterno"



 
 
 
 
 
 
 
 
Ya se puede conseguir la edición especial de Spinetta y las bandas eternas, material que reúne lo que se registró del concierto de 5 horas que dio "el Flaco" en diciembre de 2009.


Este material que ahora sale a la venta fue rediseñado por el artista antes de su muerte. ¿Qué contiene "Spinetta y las bandas eternas"? Un librillo de fotos y tres CDs.


El show ya había sido editado en DVD, tiempo después del concierto en el estadio de el Fortín, pero se encuentra agotado.


Con ese show, el artista -fallecido el 9 de febrero luego de luchar contra un cáncer de pulmón-, celebró sus 40 años de trayectoria junto a todas las agrupaciones que fundó -Almendra, Pescado Rabioso, Invisible y Los Socios del Desierto-, además de invitados como Gustavo Cerati, Charly García, Ricardo Mollo y Fito Páez.
¿Cómo conseguir esta nueva edición? A través de la web de Miles Discos a $180.

miércoles, 13 de junio de 2012

Hugh Laurie mostró que, además de "Dr. House", puede hacer buena música

A la hora señalada, se paró en el centro del escenario, botas tejanas, jean negro, camisa con un bordado de flores y la expresión desafiante del médico que, durante ocho largos años, mantuvo en vilo al planeta a través de la pantalla de televisión. 
No era Dr. House, era Hugh Laurie, está claro, pero hablaba con la voz de Dr. House, en español, como lo hace en la versión doblada de la serie. El engaño, el chiste, se terminó cuando la voz, que no era la suya sino una cinta grabada, reveló el engaño. ¨¿Por qué no siguió una temporada más?¨, se lamentó sin poder ocultar el enojo que le provocaba que el programa se haya levantado de la pantalla. ¨Por lo menos hasta que me hubiera comprado el Audi A7¨, se quejó la voz y el público estalló en una carcajada, que culminó en una ovación.  Fue la primera de una noche en la que hubo varias. 


El salón Metropolitano, el coqueto salón de fiestas del shopping Alto Rosario, estaba colmado. Unas 2.500 personas asistieron al show que el actor y músico inglés ofreció anoche para presentar en sociedad los temas de su último álbum, ¨Let Then Talk¨, en su mayoría fans de "Dr. House", que pagaron la entrada sin saber a ciencia cierta con qué se encontrarían. Y qué bueno que lo hicieron, porque Laurie, como músico, como maestro de ceremonias, no conformó sino que entusiasmó a la platea que siguió con atención sus interpretaciones y festejó entusiasmada sus ocurrencias.
Al verlo sobre el escenario, con la figura desgarbada con la que recorrió los pasillos del Hospital Princeton-Plainsboro, quedó claro que nadie más que él podía haber sido Dr. House. El personaje fue creado a su imagen y semejanza, aunque poniendo el acento en sus rasgos salientes, como los dibujantes en las caricaturas. Su humor, a veces ácido, otras negro, es el mismo que el del médico que encarnó en la pantalla. "Cuando era chico tenía una maestra de piano a la que odiaba, la única canción del libro que yo quería tocar no me la enseñó, obvio, la maté", disparó, con mirada de asesino serial. Hablaba de "Seanee River", uno de los puntos más altos del recital, que sacudió de las butacas a la platea, que se dejó llevar por el ritmo contagioso de la canción haciendo palmas. Promediaba la presentación y, después de "Melow Dowon Easy", "You Don´t Know My Mind" y el himno gospel "Battle of Jericcho", Laurie no necesitaba convencer a nadie que además de un actor genial es un músico sensible. De eso se trató su desembarco en la Argentina, su escala en Rosario, la presentación de las credenciales de un actor que, a los 53 años, decidió hacer lo que mejor sabe y más le gusta: tocar el piano, la guitarra y cantar los temas de ayer, hoy y de siempre, que lo conmovieron y que hoy él mismo hace que conmuevan a sus fans. Una decisión de alto riesgo que, por ahora, le salió de mil maravillas. 


 En el primer tramo del show se dio el gusto de tocar "Unchain My Heart" de Ray Charles, un tema difícil, que ha tenido innumerables versiones y que, en sus voz potente y clara, cobró un nuevo sentido. También se le animó a "Sumertime", el clásico de George Gershwin, acompañado en oboe por Vincent Henry, uno de los talentos de la banda que lo acompaño en su priemra actuación en Rosario. Tocó el piano, la guitarra -aunque aclaró que no sabía hacerlo- y cantó mucho y muy bien, también explicó porque había elegido los temas que había elegido para su repertorio, habló de Louis Armstrong, de Jimmie Rogers -músico country del que, fiel a su estilo, dijo que no había temas nuevos porque está muerto- y de Buddy Bolden, una de las leyendas de la música de New Orleans, del que no hay ninguna grabación original. 


 Al final, acaso en el único desliz del show, apareció con la camiseta de la selección nacional de fútbol, con el número 10 en la espalda, donde tenía estampado su apellido. Aprovechó el momento para agradecerle a Rosario que le haya regalado al mundo a Lionel Messi, le costó mucho pronunciar el nombre del crack rosario, acaso porque no lo sabia hasta un segundo antes o simplemente porque le resulta difícil pronunciarlo. Con todo, el show fue completo, tuvo música, de la buena, y entretenimiento. Además, al menos para los rosarinos fanáticos de "Dr. House", ofreció la posibilidad de darle las gracias a un actor tan querido por el público, algo que en estos tiempos de sentimientos líquidos es un bien escaso, como el talento que Laurie desplegó en el escenario y que dejó más que contentos a los espectadores que desafiaron el frío para verlo en acción.

jueves, 7 de junio de 2012

Bersuit: Se armó la "Revuelta"


Gibrán Valdez Durán

Guadalajara, Jalisco.- En contra de todo, la banda argentina se presentó en Guadalajara para mostrar a los tapatíos algunos temas nuevos de su más reciente produccióndiscográfica "Revuelta", primer disco de la banda sin quien fuera por más de 15 años su vocalista: Gustavo Cordera.

Un festival hecho de manera "íntima" por decirlo de alguna manera, en el bar La Exxkina, antes también llamado por los estudiantes del Centro Universitario de Arte Arquitectura y Diseño, como "el gallinero", comenzó desde las 16:00 horas, con bandas locales como Bomboclat, Kalamundua, La Palapa, Destartalados y Los Lobos que llegaron desde Sonora.

Como todo festival, la puntualidad de los grupos dependía de la eficacia al cambiar de set en cada banda, los argentinos, quienes estaban programados para las 23:00 horas, no salieron al escenario sino hasta 45 minutos más tarde.

La tardanza fue soportable gracias a los demás grupos que estuvieron levantando los ánimos respectivamente y a la cerveza con buen precio, que los jóvenes no tardaron en apreciar. Era un escenario pequeño, con algunas luces LED's al fondo que dificultaba apreciar a los exponentes musicales correctamente, pero algo sí quedó claro, traían pijamas, como siempre, como es Bersuit.

Ahí estaban, como los llama Calamaro "los ángeles de la guarda", Carlos Martín: batería y percusión; el "profesor" Juan Subirá: teclados, acordeón, melódica y coros; Óscar "Osky" Righi: guitarras eléctricas, bajo y voz; Cóndor Sbarbati: voz y coros; Daniel Suárez: voz y coros; Pepe Céspedes: bajo, guitarras, guitarrón, ukelele, voz y coros, y con la ausencia de Tito Verenzuela: guitarras eléctricas, acústicas y voz, que por cierto fue su cumpleaños.

"Cambiar el alma" fue el primer tema que interpretaron, perteneciente a su más reciente producción "La revuelta", mismo que fue bien recibido por los tapatíos que a esas horas ya llenaban el recinto de Calzada Independencia.

A pesar del lugar pequeño, del escenario austero de elementos de producción, los argentinos llenaron todo con calidad musical y vocal, "La soledad", "La serpiente", "Va por la Chapultepec", "Negra murguera" y "Danza de los muertos pobres", fueron entonadas en todo lo alto, como el acondicionamiento físico de un ejército, voces varoniles y escasas voces femeninas, sonaron a más no poder cantando los temas que traen recuerdos de viejas épocas.

El lugar se convirtió en un carnaval cuando los de pijamas siguieron con "El viejo de arriba", "Perro amor explota", "Barriletes", "Un pacto", "Esperando el impacto", "Así es", "Dios te salve" y aumentó el contoneo cuando pidieron: "a ver, les pedimos a los de seguridad que suban a cinco chaparritas culonas, para bailar" y sonó "La peticita culona", "La argentinidad al palo" tras un solo impresionante de "Osky" Righi en la guitarra.

La noche pasó entre slams y bailes románticos en pareja con "Yo tomo", "Se viene", "Señor Cobranza", para que la banda saliera y tras los gritos de "¡Olé, olé, olé, olé, Bersuit, Bersuit!", soltaron por primera vez sin Cordera "Mi caramelo", "Afónico", "La Bolsa", complaciendo hasta el más exigente seguidor de una banda que sigue respirando en la escena del rock argentino, que arman su "Revuelta" para complacer a los incansables fans, como pasó la noche del viernes en Guadalajara.


lunes, 4 de junio de 2012

“EL AMOR” de Fito despues de 20 años sacudio a Santiago.
















Santiago de Chile, 3 de junio (Télam, por Romina Grosso, enviada especial).

- “Esta es una noche de gran alegría después de todo el gozoso proceso de rehacer un álbum y reencontrarme con un tramo de la vida”, resumió Fito Páez a Télam después del emocionante concierto de dos horas que hizo delirar a unos 12.000 chilenos que colmaron el Movistar Arena, de Santiago, para ser testigos de la primera velada de la gira mundial "Veinte años después del amor".

De muy buen ánimo pese a haber pasado dos días sin dormir por la ansiedad que implicaba presentar el estreno de un espectáculo de esta magnitud, el artista rosarino celebró la posibilidad de poder estar festejando los 20 años de “El amor después del amor”, el álbum más vendido de la historia del rock argentino. La impecable puesta que recorrió ajustada y puntillosamente el repertorio del disco, incluyó algunos detalles sorprendentes con la participación, a través del video, de varios de los músicos que tomaron parte en el emblemático trabajo. Así, Fabiana Cantilo y Celeste Carballo revivieron desde las pantallas y desde el presente sus participaciones en “Dos días en la vida” y lo propio hicieron Charly García y Andrés Calamaro para “La rueda mágica” en apariciones que conmovieron a la audiencia. “Ellos son hermanos de la vida y de eso se trata”, comentó Páez antes del gesto emotivo y tecnológico que atravesó el concierto que sobre el escenario asumieron Diego Olivero (piano y voz), Juan Absatz (teclado y voces), Dizzy (guitarras), Mariano Otero (bajo), Gastón Baremberg (batería) y la colombiana Adriana Ferrer (coros). Sin pompa y con profunda emoción, en “Pétalo de sal”, además, irrumpió sola y bella la voz de Luis Alberto Spinetta interpretando su parte en la canción y el momento se coronó con la imagen de la portada de “La, La, La”, placa que Fito compartió en 1986 con el mentor de Almendra, Pescado Rabioso e Invisible, fallecido el 8 de febrero último. Antes de ese carrusel emotivo, el músico le anunció a la multitud “Qué hermoso. Nos espera una noche inolvidable”. Y cumplió con creces desatando una fiesta que el público de todas las edades vivió de pie y agitando manos y prendas. Además de las canciones de “El amor” y en un espectáculo donde el también cineasta cambió tres veces su indumentaria y para encarar un repaso vital y optimista, también regaló escogidas obras propias como “Polaroid de locura ordinaria”, “Circo Beat”, “11 y 6”, “Cadáver exquisito” y “Al lado del camino”. Para el final y con el estadio convertido en una caldera, entregó sin pausas la seguidilla integrada por “Dale alegría a mi corazón”, “Cable a tierra”, “Dar es dar” y “Mariposa Tecknicolor”, tras lo cual se despidió gritando “¡gracias a la vida que me dio Santiago!”.

 El tour amoroso continuará en el Palacio de los deportes, de San José de Costa Rica, Caracas Venezuela, Maracaibo Venezuela, Bogotá Colombia, Medellín Colombia, Sao Pablo Brasil, Curitiba Brasil, Porto Alegre Brasil y Velódromo Montevideo Uruguay. En octubre regresará a la Argentina para cerrar el "Movistar Free Music" 2012 en el Planetario, y luego se presentará en el Festival Macay Venezuela, Perú, Paraguay, Bolivia, México, Miami, Nueva York, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Panamá, España, Israel, Londres, París y en las ciudades argentinas de Mendoza, Córdoba, Rosario, y Tucumán. Con las pulsaciones menos encendidas y en uno de los salones del Movistar Arena de la capital trasandina, Páez charló con Télam. -¿Cómo te sentís después de este primer show de la gira? -Es un estreno. Llegamos con mucho trabajo encima y ahora vamos a empezar a relajar un poco. Fue gozoso el proceso de rehacer, del re-pensamiento del álbum, del espectáculo. Fue muy hermoso. El estreno te da cagazo. Es un momento muy bravo para todos los que están bajo mucha presión de calidad. Pero se trató de una noche de gran alegría. -¿Cuánto tiempo de ensayos y de preparación hubo detrás de este espectáculo? -Fueron cuatro meses de ensayos, y largas jornadas con un equipo técnico de gente para la imagen y el show. -Desde lo emocional, ¿cómo es volver a hacer canciones de una etapa específica de tu vida y de tu carrera? -Es gozoso no sé cómo explicarlo. Lo que es fuerte es tocar el álbum entero, es un momento determinado de tu vida e inevitablemente cuando lo hacés otra vez te mueve cosas de esos tiempos. Es el paso del tiempo. -¿Cómo te llevás con el paso del tiempo? -Con el tiempo, con los años, disfruto más de las cosas. Es como que valorás todo más. -En el show es impactante ver o escuchar a los que ya no están, los que siguen, los que están pero de otra manera. Uno de pasajes en los que se te vio más emocionado fue cuando cantaste “Pétalo de sal”, con la voz de Luis Alberto Spinetta en el aire… -Apareció todo eso, no es un diseño. Están ellos allí cantando. Ponerlo de velado a Luis fue una decisión. En el caso de Mercedes Sosa no estaban los tapes de su voz en “El muro de los lamentos” y queríamos tratar el material con elegancia. -Antes de interpretar “Al lado del camino”, dijiste que desconfiabas de las palabras y que preferías un abrazo…. -Hace bastante tiempo pienso eso, pero ese tema funciona bien, creo en lo que canto, siempre creo que en lo que canto. Estoy escribiendo una novela hace dos años y estoy descubriendo lo tramposas que son las palabras. -¿Qué podés adelantar sobre la novela? -Es un libro sobre la vida moderna, sobre la pasión. Lo vivido por mí un poco lo desgloso en algunos personajes. Es un libro que está escrito de manera pasional y habla sobre qué pasa con la pasión y el amor. -De amor y pasión, se puede decir que sabés… -A mi favor y en contra (risas). -En tus canciones también contás historias… -A veces. No le quito importancia a la canción, pero tenés que tener una melodía. Si no tenés la melodía no pasa nada. Por eso hay algo en la música que es superior, donde los significados están velados y por eso la considero la reina del lenguaje. -Además de seguir con la gira, estás preparando un nuevo disco. -Sí, van a ser 15 canciones que me gusta pensar que puedo hacer con esta banda y desde un costado más rockero. -La música, el libro, tus películas ¿te sentís un artista profesional? -No soy un profesional, a mí se me mezcla todo: la música, los hijos, el libro. Soy papá y me disfrazo de árbol en la fiesta de fin de año de mis hijos.

(Télam).- rg-sa-mag

miércoles, 30 de mayo de 2012

Björk ganó como Artista Webby del año por su álbum Biophilia

En la 16° edición de los Webby Awards, los premios que distinguen a los mejores sitios de Internet, la cantante islandesa Björk fue premiada por sus innovaciones en el ámbito digital.
Björk ganó como Artista Webby del año por su álbum Biophilia, parcialmente realizado en un iPad y ofrecido como una serie de aplicaciones para esas tabletas.
Los premios Webby son otorgados por la Academia Internacional de Artes y Ciencias Digitales (Iadas), que este año contó con jueces como el cofundador de Twitter, Biz Stone, Arianna Huffington y el inventor del teléfono móvil, Martin Cooper. A su vez, casi 1,5 millón de votantes de Internet de todo el mundo eligieron los premios Voz del Pueblo.
Pinterest, la red social basada en las imágenes ganó el Webby a los medios sociales y Google ganó el premio Voz del Pueblo en esa categoría.
Instagram, el servicio de retoque e intercambio de fotos para celulares (días atrás comprado por Facebook por 1.000 millones de dólares), recibió el Webby al “Estallido del Año”.
El sitio de almacenamiento Dropbox ganó un Webby a las mejores prácticas y el premio popular a los principales servicios y aplicaciones de la Web.
El Webby Award al mejor sitio de noticias fue para The Daily Beast, mientras que la BBC obtuvo el premio Voz del Pueblo en esa categoría.
Los ganadores serán honrados en una ceremonia en el Hammerstein Ballroom en Nueva York el 21 de mayo.
“Los ganadores de este año representan una increíble sección transversal de las nuevas y continuas tendencias que hemos visto en Internet este año”, dijo David-Michel Davies, director ejecutivo de los premios.

martes, 29 de mayo de 2012

Garcia en Mendoza.

Creo que vale la pena compartir esta nota que salio publicada ayer en el diario Los Andes de Mendoza. Por lo que ser es dificil, sobretodo con nombre y apellido.
Larga vida, felicidad y buena música. Ademas les agremos una yapa videistica como siempre con este artista que gusta de sonar en nuestras elecciones

 Charly García: "Qué bueno que se arregló el cortocircuito"

¿Por qué este nuevo García emociona hasta las lágrimas? ¿Por qué el show fue el mejor que brindó en décadas? En esta crónica, todas las respuestas.


Charly García: "Qué bueno que se arregló el cortocircuito"



lunes, 28 de mayo de 2012
El nuevo Charly es puntual (el show comenzó a las 21.03 del sábado). El nuevo Charly es prolijo (respetaron el guión, incluso con el intervalo pautado para las 22 en punto). El nuevo Charly canta todas las canciones, y no como el viejo, que las dejaba, ni bien comenzadas, a la buena de la corista de turno. Y este nuevo Charly, sobrio, lento para los bailecitos en el escenario pero no para teclear el piano, no sólo sabía muy bien en qué punto geográfico estaba parado, sino que además se mostraba feliz de tocar para los mendocinos: "conozco esta ciudad" dijo primero, para después rematar: "qué bueno que se arregló el cortocircuito" (si no viviste por aquí en los últimos años, quizás debas saber que el que tenía bigote bicolor y que ayer fue mayormente blanco pasó sus peores noches en esta ciudad, jaqueados por juicios, prostitutas con supuestas facturas impagas, y hoteles demolidos). Luego, cuando el show se apagó, tras dos segmentos de bises, el hombre que le dio sustento a la idea de la existencia de un rock nacional, resopló subiendo el ascensor: "¡Qué buen público que tuve!".

Esta crónica tiene una versión larga y una versión corta. Si el amable lector quiere la segunda, no dude en pasar directamente al punto B, salteándose el palabrerío de la A.

A. Tres factores, un Charly. Muchos de nosotros seguramente vimos ayer el mejor show que ha dado Charly en mucho tiempo, y eso se debe fundamentalmente a tres factores.

1. La banda es de la hostia. Once músicos en escena que imprimieron otro calor y color sobre esas canciones "que sabemos todos", pero que gracias a los arreglos del violinista Alejandro Terán se transformaron en otras. "Me alegra haber salido de la transformación hecho una mariposa y no un gusano", le dijo Charly a este cronista. Lo mismo sucedió con sus temas. Es que esta vez, el virtuoso de Terán no volcó las composiciones hacia el palo sinfónico (como había hecho con Gustavo Cerati y tantos otros), sino que inteligentemente, las pasó por el tamiz del tango, de tal modo que piezas como "Piano Bar", "No soy un extraño" o "Pasajera en trance", encontraron gracias al bandoneón, los violines y el piano, una versión arrabalera que les sienta muy bien. Que no miente. Que es genuina con la idea que tenía García cuando las lanzó al mundo. Fernando Samalea (percusión) es el combustible, los chilenos (bajo, batería y guitarra) son el motorcito (bien pero bien afiatado) y el Zorro Von Quintiero (teclados) y los vientos, completan una máquina, ya no de hacer pájaros, sino de revitalizar hits. Rosario Ortega hace los coros, con menor protagonismo del que tuvieron en otras formaciones Fabiana Cantilo, María Gabriela Epúmer o Hilda Lizarazu. Pero esto es por mérito de García, que hoy sabe ocupar los espacios. Que canta.

2. El show. Los productores de Arena Maipú comentaron que ninguno de los espectáculos de los presentados allí, ni siquiera los internacionales (desde Morrisey hasta Franco De Vita), habían puesto sobre el stadium tantas toneladas de equipos. Un juego de luces imponente, tres pantallas Led y una gran transmisión de video; un sonido que si bien no fue perfecto (muchos problemas para escuchar al protagonista de esta historia entre canciones) cubrió con pericia la amplia zona de este inmenso estadio; y una puesta en escena que calcaba la del Gran Rex que dio origen a la producción “60x60”, con segmentos pregrabados, y un cierre con los títulos y el Himno Nacional, que dejó a todos con ganas de que el "monster" volviera por tercera vez a las tablas. Es decir: es raro que los artistas porteños traigan al interior el mismo set con el que brillaron en la gran ciudad. Gracias por el respeto.

3. El repertorio. Infalible. Una batería de tracks imperecederos. Exactamente la lista de canciones que presentó en Nueva York, y que había dejado encantado a Charly. Arrancó con "Fanky" al palo y "Rezo por vos" (una de las tres mejores canciones de la historia del rock argentino). Cuando promediaba "Cerca de la Revolución" y "No soy un extraño", ya estábamos todos en el bolsillo del saco café con leche de Charly. Del show de dos horas, resaltan un potente "Los Dinosaurios", reconvertido en un rock and roll furioso que le da más impulso al mensaje de esta canción que pega fuerte en el inconsciente colectivo de un país atravesado por la desgracia. "Llorando en el espejo" deja al escucha sin necesidad del espejo. "Instituciones", en versión 2012, la aleja del cliché. Y es un verdadero placer escuchar sus últimas creaciones, sin esa pátina lo-fi con la que fueron grabadas (eso que Charly llamaba “Maravillización” y que para tantos otros no era más que "afear" las canciones para hacerlas ásperas) e interpretadas por una banda que las supo arreglar más expresivas e impactantes. Es decir, muchos de nosotros descubrimos que temas como "No importa" o "Influencia" están a la altura de los otros tanques de la historia García.

B. Say no more. Pero, saben qué, todo lo dicho anteriormente en esta página, cualquier análisis que se pueda hacer, es nada, cuando el cronista de turno escucha a ese Charly que la pelea, que aún viviendo una resaca de 30 años, canta y toca cada una de las frases de "Canción para mi muerte", y ve al lado suyo tipos y tipas sin edad que dejan caer las lágrimas, y que también, junto a Charly, disparan cada una de esas palabras como si fuera la última. La sensación es que eso que trajo García anoche, es una parte de la vida tuya y mía. Cuando uno siente las canciones al ras de la piel, cuando ves que el que está al lado canta con los ojos apretados, trasladado a otro lugar, sacando las letras de la profundidad de su carne... Dan ganas de no decir más nada. 
  
Leonardo Rearte- learte@losandes.com.ar